Más de 139 personas han perdido la vida incluidos niños frente a la costa de Djibouti, tras el naufragio de una embarcación con más de 300 migrantes que se dirigían hacia Yemen.
Alrededor de 80 personas han sido rescatados con nacionalidad etíope, los cuales fueron trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica y refugio en el Centro de Ayuda a los Migrantes de Obock.
Los migrantes se dirigían hacia países del Golfo, con el objetivo de huir de la pobreza, la inseguridad, los efectos del cambio climático, para obtener un nuevo estilo de vida, sin imaginar que iba a ocurrir una terrible tragedia.
“Lo terrible es que fueron enterrados sin nombre, en una fosa común, como en una situación de guerra”, “Todos tienen madre y padre, y es posible que nunca sepamos qué sucedió”. comentó Alexandre Coissac, jefe de misión de la Organización Internacional para los Migrantes (OIM) en Yibuti.
Cada año, decenas de miles de migrantes del Cuerno de África viajan a través de Djibouti para cruzar el estrecho de Bab el-Mandeb dirigiéndose a países del Golfo en busca de mejores oportunidades económicas, señaló la OIM en un comunicado. La tragedia vuelve a generar debate sobre los peligros que enfrentan los migrantes durante los viajes por mar en embarcaciones que transportan a más personas de lo que la embarcación pueda soportar.
