Este martes 3 de noviembre, millones de estadounidenses acuden a las urnas para participar en las elecciones de medio mandato, conocidas como medio mandato.
En estos comicios no se elige presidente, pero sí se vota por los representantes que integran el Congreso y otros cargos estatales.
Se renuevan los 435 puestos de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado, además de 36 gobernaciones, cargos claves que definirán el futuro del país.
Estas elecciones se realizan cada dos años porque los representantes tienen períodos de dos años, mientras que los senadores cumplen mandatos de seis años.
Se estima que alrededor de 250 millones de ciudadanos estadounidenses tienen derecho al voto y más de 100 millones podrían participar en esta jornada.
La importancia de estos resultados es que determinarán qué partido tendrá mayoría en el Congreso por tanto, cuánto respaldo tendrá Trump para aprobar sus propuestas o enfrentar oposición durante los dos años restantes de su mandato.
Para Honduras, el resultado también es importante, porque las decisiones de Washington pueden influir en las políticas migratorias, las deportaciones, la cooperación económica y de seguridad, así como en las remesas que miles de familias hondureñas reciben desde Estados Unidos.

